Palabras de la Constante
¡Para elegir un cactus, hay que tener mucho «tactus»!
¡Qué bonito! Me da miedo tocarlo.
No quiero comer nada que pinche.
Ya no tiene pinchos, pero aun así no quiero comérmelo.
¡No hay que enrollarse! ¡Jiu, ju!
Pronto se extinguirá.
Este fuego apagará mi sed de calor.
Qué llamas tan fieras.
¡Arde poco, muy poco!
Cuando salgo a rondar, el campamento es mi hogar.
Y se apagó.
Cuidémonos el uno al otro, tú y yo.
Ten cuidado con mis zarpas.
Los mortales no suelen verse así.
¡Es una bolsa de Wortox!
¿El bastón me lleva? ¿O yo lo llevo?
¡Genera una sensación de pesadez!
Jiu, ju, ju, ¡qué divertido!
¡Oh, cuántas bromas podría hacer con esto!
Arrancamos con un estallido, ¿no? ¡Jiu, ju, ju!
¿Es el brillo del oro de hadas?
Ya casi.
¡Dale que va!
Ya casi.
A los mortales les encantan los objetos.
¡El objeto menos común!
¡Jiu, ju! ¡Qué buen hallazgo!
¡Jiu, ju! Qué misterio.
¡Jiu, ju! Qué misterio.
Una luz de hadas que ilumina la velada.
Ya casi.
Podemos llevarnos una partecita del Graznaval con nosotros.
Ya casi.
Prefiero buscar una buena alma refrescante.
Sería una broma divertidísima cambiarlos por gusanos de verdad.
¡Estamos casi listos para que empiece la diversión!
Diviso una puertita en el piso.
Propongo un trato en este instante: jugar a cambio de una ficha brillante.
Para alimentar a los pollitos, hay que moverse rapidito.
Hacia el centro, por favor.
¡Estamos casi listos para que empiece la diversión!
Propongo un trato en este instante: jugar a cambio de una ficha brillante.
¡Qué divertido! Quiero jugar de huevo. ¡Jiu, ju, ju!
Diviso una puertita en el piso.
¿Esa o aquella?
¡Estamos casi listos para que empiece la diversión!
Propongo un trato en este instante: jugar a cambio de una ficha brillante.
Este juego es un desafío para el cerebro.
¡Estamos casi listos para que empiece la diversión!
Propongo un trato en este instante: jugar a cambio de una ficha brillante.