Palabras de la Constante
¡Un brinco y un salto, y llegaremos muy lejos!
Uno de los sabores de comida de mortales menos asquerosos.
No creo que nadie la quiera ahora.
Ahora está cocinada.
¿Adónde mis pasos me llevan? ¡A un árbol en una cueva!
¡Despeja el camino, he dicho!
¡Abajo hay una fiesta!
¡A este diablillo no le gusta la espeleología!
¡Me largo, jiu, ju!
¡Déjenme echar un vistazo dentro!
¡Arriba hay una fiesta!
Me gusta la oscuridad profunda.
¡Me largo, jiu, ju!
Prefiere la oscuridad.
Prefiero dejárselo a los humanos.
Un árbol prequemado.
Busca una piedra tétrica.
¡Jiu, ju! ¡Qué risa esos dos!
Mmm, ¿qué papel representaré hoy?
¡La Reina de las Sombras al fin se asoma!
¡Qué maravilla! Un asiento en la primera fila.
Parece bastante rota y lo digo sin sorna.
Parece bastante rota y lo digo sin sorna.
Parece bastante rota y lo digo sin sorna.
Pesa tanto tanto y es tan tan deprimente.
¿Es de hormigón armado? ¡Jiu, ju!
Rezaré un poco por este pobre oso.
Es igual de espant-oso.
Este bífalo es más cabeza dura que los otros.
Insecto inmóvil. Soberbia soberana.
Un alfil de piedra pulida.
¡Sí, sí, ven a jugar!
Ni flota, ni pica.
Ahora ya no es tan ágil, ¡jiu, ju!
Nunca me pongo de acuerdo con este sujeto, ¡jiu, ju!
¡Un sabueso de barro hecho con ese boceto que encontramos!
Qué miedo da así, inmóvil en la piedra.
Tenía más talento para naufragar que para reinar.
Un busto baladí de un jabalí.
¡Fue un día tan divertido!
Le hicieron el mal de ojo.
Chau, chau, querida libélula.
Desapareció desde todo punto de vista, ¡jiu, ju!
Tiene un espíritu demasiado competitivo, señor.
¡Con todo su esplendor selénico!
¡Qué uso tan divertido para un cuerno!
Se eleva tan alto que llegaría al cielo con un salto.
«Asta» aquí llegó.
¡Juguemos a un juego tú y yo!
¡Sí, sí, ven a jugar!