Palabras de la Constante
Qué complicado. El agua del manantial se ha terminado.
No me quiero mojar el pelaje.
El cristal transparente se congeló velozmente.
¡Jiu, ju, te portas muy mal!
Obra de una dentadura voraz.
Crepita, cruje y chisporrotea.
Un cadáver es un cadáver, a ver, a ver.
¡Amigo, creo que me despido!
¡Es la cucha del perro!
No puedes competir con mis colmillos, no, no.
Un lanzacolmillos pillo.
¡Ay, ay! ¡Me duelen los oídos!
Hola, hola, amiguito de las cuevas.
Está dentro mirando hacia afuera.
Su corazón llora por su amigo.
Qué novedad, jiu, ju.
Hielo reluciente. Es excelente.
Un tempanito que gotea de a poquito.
Un tempanito que gotea de a poquito.
Congela alimentos mortales para festines diurnos.
Quizás podría soportar comerlo.
¡Cuernos en el hielo!
No te gustaría comer un diablillo. Son demasiados fibrosos.
¡Sí que está frío!
Congelo a quien yo quiero.
¡Me dio escalofríos! ¡Jiu, ju, ju!
¡Mi mente está agitada!
¡Quiere que pierda los estribos!
¿Tomó la decisión de seguir su visión?
Qué diablo tan apuesto. ¡Jiu, ju!
¡Jiu, ju! ¿Quién diría que esa planta sería tan bromista?
Me pareció una exageración.
Ay, no. Se me pegó en el pelaje.
¡No los quiero en mi barrigola!
¿Esconderá una sorpresa dentro?
A los mortales les encantan los huevos.
Más comida mortal, eso parece.
Un alga no presta ayuda que valga.
Para ponérmelo incómodamente sobre los cuernos.
Los mortales tienen gustos muy raros.
No lo quiero. No, señor.
Ni se te ocurra picar mi piel singular.
Yo también te picaré con las garras.
Un juguete que se quemó a nadie alegró.
Que gire y se bambolee, si puede.
¡Un juguete diversión promete!
Un juguete que se quemó a nadie alegró.
Este pez no morirá por la boca, jiu, ju.
¡Un juguete diversión promete!
Es solo una bromita, jiu, ju.