Palabras de la Constante
Un regalo de una araña.
Un anfípodo barítono.
¡Carismáticas caracolas cantoras!
Con ese tono tan agudo, casi que estornudo.
Un tributo conmovedor a la gemela que tanto amó.
Debería mantener la distancia...
¡Una florida adición para nuestra aparición!
El alma se fue hace mucho.
¡Oooh, le hace cosquillas a mi cerebro de diablillo!
Me encantaría quedarme a charlar, pero no tienes lengua.
se quedó sin alma hace mucho gracias a .
se quedó sin alma hace mucho gracias a .
se quedó sin alma hace mucho gracias a .
se quedó sin alma hace mucho gracias a .
¡Mira nada más!
¡Déjame echar un vistazo dentro!
¡Te la lanzo a ti y te pones a mimir!
¡Esto sirve para muchas travesuras!
¡Oooh, qué divertido!
¡Oooh, qué divertido!
¡Oooh, qué divertido!
¡Oooh, qué divertido!
¡Oooh, qué divertido!
¡Oooh, qué divertido!
¡Oooh, qué divertido!
¡Oooh, qué divertido!
¡Oooh, qué divertido!
¡Oooh, qué divertido!
¡Oooh, qué divertido!
¡Oooh, qué divertido!
¡Oooh, qué divertido!
¡Oooh, qué divertido!
¡Oooh, qué divertido!
¡Oooh, qué divertido!
¡Oooh, qué divertido!
¡No me toques con esa boca!
¡Mi pelaje es mucho más bonito!
¡Mi pelaje es mucho más bonito!
Babosa, babeante y baboseante.
¡Ah, qué seguro me siento!
Ahí se meten las babortugas.
Una baba muy útil, aunque parezca fútil.
Veo fragmentos de caparazón, corazón.
Mi bebé.
¿Quieres un alma para picotear?
Dulces sueños. Que descanses.
Dios mío, qué hambre tienes.
Prefiero almas con más carne en los huesos... metafóricamente.
Pobre criatura.
Esto no me gusta.