Palabras de la Constante
¡Jiu, ju! Qué fría y poco acogedora.
¡Tan brillante que es difícil que mis ojos aguanten!
Un movimiento de mano y alguien recibe un impacto.
¡Gira y se retuerce! ¡Que los crueles vientos se liberen!
Eh, hola, camarada.
¡Te veo!
¡Te veo!
Eh, hola, camarada.
Solo es una roca.
Solo es una roca.
¡Tu mente no está del todo bien, pero la mía tampoco es que lo esté!
¿Bailamos, querido demonio?
¡Tontito!
¿Las pistas de este mapa nos guían o nos retrasan?
¡Uy, uy, uy!
La luna me traerá a un amigo.
Querubincito, arpita.
Pobre querubín con arpa, perdidos en las espinosas zarzas.
A mis viejos amigos diablillos les gustaría esto, creo.
Una estatua hecha de piedra fría, muy fría.
¡Jiu, ju, perdió la cabeza!
¡Jiu, ju, perdió la cabeza!
Siento el deseo de derribarla.
¡Ay, qué áspera!
Una gran rueda para que el barco se mueva.
Comprendo la atracción de tener un timón.
Cuidado hacia dónde apuntas eso.
Me quiero sentar y las patas descansar.
Mueve el poto. Me quiero sentar un poco.
¿Ahora pondremos las cartas sobre la mesa?
El centro de mesa está centrado.
¡O arranca o será chatarra!
Al viejo Kramps le encantaría.
Sería incómodo ponérmelo en los cuernos.
Es la primera vez que me topo con esta textura.
¿Por qué llenarte de temor si podrías rellenarte de sabor?
Hojas de una planta que recogimos.
Una planta fuerte nacida en el desierto.
Una planta atrapada para toda la eternidad.
Este molusco ya no sirve de mucho.
Una llave es fundamental para abrir este regalo del mar.
Trae aparejadas muchas cosas. ¡Jiu, ju!
Qué molestia. Esta piedra tiene una grieta.
Tanto embrollo por una pila de escombros.
Gracias por tu apoyo, ¡jiu, ju!
Qué molestia. Esta piedra tiene una grieta.
Esta columna tétrica se ve patética. ¡Jiu, ju!
¡Qué maravilla! Aunque de mármol sería más bonita.
Una columna columnaria en camino.
Una columna columnaria en camino.