Palabras de la Constante
Ay, cielos. Quizá la broma se me fue de las manos...
Jiu, ju... Upsi.
Una especie de suvenir, ¡jiu, ju!
Parece que aquí a nadie le gustan las bromas.
¿Es una mala señal? No lo sé descifrar.
Jiu, ju, alguien estuvo haciendo bromas.
¡Descomunalmente común!
Ah, no le prestes atención.
Usaré el altar más cercano para crear algo insano.
Qué fuerza y qué brillo.
¡Oooh! ¡Huele a fuego y azufre!
Solito, sin mortales con quienes jugar.
Me preocuparé otro día. Ellos serán mi guía.
Fi, fai, fo, fum. ¿Adónde se fueron? Dime tú.
Ellos también sienten la proximidad de un bromista. ¡Jiu, ju!
Ay, ay, no hay nadie.
¡Encontré a todos los bromistas!
Se han alejado, pero yo me quedo plantado.
¿En dónde estarán, larán, larán? Jiu, ju.
No están buscando lo mismo que yo.
¡No eres yerbabuena! ¡Eres mala!
Un bienvenido respiro de los dolores y las molestias.
¡Oooh, pareces DIVERTIDO!
¡Ahora SÍ que nos estamos divirtiendo!
Solo es un agujero.
No da para más que para cortarlo por la mitad.
¿Invocamos algo divertido?
¿A quién debería arrojárselo?
Blando, blando.
Jiu, ju. Tengo que encontrar algo enorme para arrojárselo.
Unas semillitas peculiares por estos lares.
¡Mírenme bien, un diablillo elegante seré!
Jiu, ju, ju. ¡No ha perdido la magia!
No me desviaré si esto me ilumina bien.
Un pastel lleno de carne en lugar de miel.
Mi pedido ya casi está listo.
Una máquina de entrega de almas.
Saludos, amigos. Debo irme ya mismo.
Una roca con un toque de diversión.
Parece masticable. Odio masticar.
No se te ocurriría golpear a un diablillo, ¿cierto?
No sé qué hace esto.
Soy un diablillo muy paciente.
¡Espinosa, pinchuda, verde y puntiaguda!
¡Boca que todo lo zampa! Era una trampa.
Pisa con cuidado o terminarás desahuciado.
Espero que no sea demasiado cruel.
Qué mala educación dejar esto por ahí.
¡Ay, no, nuestro tesoro!
Un lugar para guardar cositas.