Palabras de la Constante
¿A quién se le ha ocurrido que hacerlo de madera sería más socorrido?
El impulso mortal de sentirse productivo, si se me permite ser reductivo.
Din-dón, la zanahoria ha muerto.
Uno se pregunta si tendrá alma.
Hola, hola, extraña alma naranja.
Buenas noches, que descanses y que los humanos no te muerdan.
Tenía el presentimiento de que a ella también le gustaba jugar, ¡ju, ju!
A los que no son diablillos les gusta comer estas cosas.
Creo que los que no son diablillos las prefieren asadas.
Supongo que los mortales las quieren a raudales.
Hay una planta debajo.
¡Planta una semilla y tendrás buena comida!
Alguien ha estado haciendo travesuras.
Eso es todo lo que escribió.
Podría hacer mapas a cualquier parte y a ninguna parte.
Prefiero jugar con mortales más inteligentes.
¡Yuju! ¿Hay alguien en casa?
Una casa para los amigos.
Para tapar los cuernos a rayas.
¡Dale cuerda, dale cuerda!
¡Podría moverla si quisiera!
¡Un brinco y un salto y llegaremos muy lejos!
Uno de los sabores mortales menos ofensivos.
No creo que nadie la quiera ahora.
Ahora está cocinada.
¿Adónde mis pasos me llevan? ¡A un árbol en una cueva!
¡Despeja el camino, he dicho!
¡Abajo hay una fiesta!
¡A este diablillo no le gusta la espeleología!
¡Me largo, ji, ji!
¡Permítanme echar un vistazo dentro!
¡Arriba hay una fiesta!
Me gusta la oscuridad profunda.
¡Me largo, ji, ji!
Prefiere la oscuridad.
O estoy tuerto o se ha muerto.
¡Liberarás tu último gas!
¡Esa termita no es ninguna bromita!
Andando que está sobando.
¡Je, je, je! ¡No puedo con el pestazo del pedo!
Una peste muy agreste.
¿Qué saldrá? ¡Nos sorprenderá!
Que nadie se alerte, solo es vapor caliente.
¡Inhala esa exhalación y encontrarás la perdición!
¡Se entiende que se asciende!
Prefiero dejar esto para los humanos.
Un árbol prequemado.
Busca una piedra horrorosa.
¡Ju, ju! ¡Vaya par!
¿Qué papel debería interpretar hoy?