Palabras de la Constante
Una máquina andante muy irritante.
¿Qué necesidad hay de al chucho mutante conmemorar?
¡Casi no la cuento, menos mal que estaba atento! ¡Ji, ji!
Se ha quedado de piedra.
Un caballo que daba el callo.
Este horror no perdona ni un error.
¡Saludos! Lo siento, no puedo acariciarte.
Veo, veo, ¿qué ves?
No hay ningún alma en sintonía.
¡Eso sí que es estirar el chicle! ¡Ji, ji!
¡¿Por qué lo hemos abierto?!
¿Intentamos ser amistosos con el pez? ¡Ju, ju!
¡Ayuda, socorro! ¡Que me ataca el cachorro!
¡Está petrificada de arriba a abajo!
¡Gruñe y ladre, colmillo gigante!
¡Está petrificada de arriba a abajo!
Pronto se extinguirá.
Brrrr, brrr, brrrr.
¡Qué frío! Qué frío.
¡Arde poco, muy poco!
Fuego vivo. Eso es nuevo.
Y se apagó.
Pronto se extinguirá.
Brrrr, brrr, brrrr.
¡Qué frío! Qué frío.
¡Arde poco, muy poco!
Fuego vivo. Eso es nuevo.
Y se apagó.
¿Un espacio ilimitado se ha esfumado?
¡Este!
Para cuando arriba es abajo y abajo es afuera.
¡Norte!
¡Nordeste!
¡Noroeste!
¡Sur!
¡Sureste!
¡Sudoeste!
¡Oeste!
Podría gastar bromas de primera con esto.
Perfecto, no tiene ni un defecto.
¡Qué tontería!
Me quedo picueto, está todo seco.
No me gustaría caerme dentro de ese barril.
Lo he intentado, pero está empapado.
Es caca. Para que las plantas no decaigan.
¡Pero es más divertido hacerlo!
Ah, ¿qué preparo ahora? ¡Ji, ji!
Ahora descansa para siempre.
En realidad no me gusta tener comida en el estómago.
Preferiría no comérmela.