Palabras de la Constante
Magnífico, me atrevo a decir.
Por lo menos son más brillantes que los monos.
Una herramienta para prender fuego, si ese es tu deseo.
¡Florece y brilla!
A esa le cayó un rayo hace poco.
Tus cuernos no son la gran cosa.
No está mal.
Está lleno de energía elemental.
Para quedarte tranquilo.
¡Podría hacerte veinte trucos!
¡No me mires con esos ojos tan tristes!
Un árbol tan desconcertante como inquietante.
¡Raíz, qué feliz!
¡Ji, ji, qué retoño!
Los mortales parecen disfrutar convirtiendo todo en una sopa.
Me temo que no veo el marisco de la misma forma que lo ve la mayoría.
¡Arderá, digo que arderá!
Un trozo de lo que una vez fue un árbol.
¡Ji, ji! Me esperaba que la nobleza tuviera más entereza.
Tú no eres de por aquí, ¿verdad?
Tú no eres de por aquí, ¿verdad?
Tú no eres de por aquí, ¿verdad?
Tú no eres de por aquí, ¿verdad?
Tú no eres de por aquí, ¿verdad?
Tú no eres de por aquí, ¿verdad?
Tú no eres de por aquí, ¿verdad?
Tú no eres de por aquí, ¿verdad?
Tú no eres de por aquí, ¿verdad?
Tú no eres de por aquí, ¿verdad?
Oh, qué afortunado, me siento muy afortunado.
Un hacha es un hacha, esos son los hechos.
¡Un arbolito pequeñito!
¿A cuántas lámparas de noche has visto pegando botes?
¡Me lleva por el lado luminoso, ju, ju!
Desocupada.
Un punto y a punto.
Brilla y destella.
¡Se está desgarrando!
Estamos muy lejos de casa, ¿eh?
Menuda golpiza reparte la maleza.
En esa forja no hay hierro, ¿verdad?
¿Forjamos?
Qué canguelo, ¿son dientes eso que veo?
¡Perdona, te has dejado tu corona!
Así la araña atrapa a la mosca.
Hay hambre en lo más profundo de ese ojo.
Huele bastante real.
El mejor rincón para preparar mi mágica poción.
Un truco muy inteligente para agilizar el transporte.
Da mala suerte dispararle, ¿pero qué se yo? ¡Ju, ju!