Palabras de la Constante
¡Válgame! Los mortales sí que se enfadan cuando no comen nada.
No creo que los mortales se coman eso.
Un tronquito helado.
Yo no los quiero, pero los mortales tal vez sí.
Los mortales estarán muy, muy contentos.
Ahora estamos destinados a la oscuridad.
Le hace falta una pequeña chispa.
Un foco con manchas para ahuyentar la oscuridad.
Hace mucho que se apagó la luz.
Cuando está apagado, siento mucho miedo.
¡Me gusta mucho cuando está rojo!
El hedor me da pavor.
¡Qué maravillosamente no maravilloso!
¡Un hongo gigante! ¿Acaso tomé una pócima para volverme más pequeño?
Alguien le ha gastado una broma.
El hedor me da pavor.
¡Ji, ji! ¡Qué miserable!
¡Un hongo gigante! ¿Acaso tomé una pócima para volverme más pequeño?
El hedor me da pavor.
¡Asqueroso, pero delicioso!
¡Un hongo gigante! ¿Acaso tomé una pócima para volverme más pequeño?
El hedor me da pavor.
Es tímido y por eso lleva velo.
Prefiero al oso normal... normalmente.
Un espécimen aviar bien peculiar.
¡Carne comiendo carne!
¿Un buitre? ¡Qué disparate!
¡Qué afilado, me dejas helado!
Bestia sin alma.
¿Y si en realidad yo estoy al revés, y él está bien?
Su mente anda lejos de aquí, ju, ju.
¡A este perro le han hecho un arreglo!
¡Tan muerto, muerto, muerto como podría estar!
¡Ju, ju! ¡Menuda cara horrible tienes!
Su mente anda lejos de aquí, ju, ju.
Una delicia para esos seres con malicia.
Una delicia para esos seres con malicia.
Una delicia para esos seres con malicia.
Una delicia para esos seres con malicia.
Una delicia para esos seres con malicia.
Una delicia para esos seres con malicia.
Una delicia para esos seres con malicia.
Como dicen por ahí, recoges lo que... ¿coses? ¡Ji, ji!
Mantén tus sueños cómodos y calentitos en tu somnolienta cabeza.
¡Por todos los cielos, qué decoraciones tan excelentes!
¡Ji, ji! Está blandito.
Creo que será mejor que vayamos arreando.
Cuidado, cuidado, me dice.
Ju, ju, ju; qué raros son los humanos.
Hoy no se juega a nada.