Palabras de la Constante
¡El escenario está casi listo!
Bueno, has pasado por toda una aventura, ¡ju, ju!
Veamos si podemos unirte de nuevo.
Te habías escondido, pero se hizo el milagro... ¡gracias a que tenía un taladro!
Te has desmoronado de lo lindo, ¿eh?
Qué divertido va a ser esto. ¡Ji, ji, ji!
¡Hay una sorpresa dentro!
¡Hay una sorpresa dentro!
¡Hay una sorpresa dentro!
Qué voz más curiosa tienes. ¡Cómo repiquetea en mi cabeza!
Desapareció, volvió ¡y a su hogar regresó!
¿Qué puede haber más estupendo que acabar el día durmiendo? Ji, ji, ji.
Qué sorpresa me he llevado, ¡ha cambiado!
Ayudaré un rato, pero si me aburro, no me retiene ni el tato.
Qué aparatos tan misteriosos...
Ji, ji, ji... Eso no les va a gustar.
¡Esta magia me deja el cerebro flotando y blando!
¡Un profundo y oscuro agujero sin fin!
¡Ju, ju! ¿No podéis salir, pequeños?
Se quema, quema, quema.
De esto solo queda un rescoldo.
Ya no es nada.
Trémulo árbol de luz lunar.
¡Mira cómo brilla a la luz de la luna!
Hojarasca seca.
¿Qué clase de bestia eres?
El huevo de esa criatura tan temible.
Un lugar para anidar y descansar.
No me gusta la comida humana, la verdad.
Por favor, no me piques.
No tengo sangre para ti, criatura.
¡Una buena bolsa de bichos!
Por favor, qué hedor.
Tampoco hay que montar un follón, está hecha para un tritón.
¡Achuchable, terrible y desagradable!
Está lleno de sangre mortal.
El torbellino de la juventud.
A los muertos no les sirvió de nada.
No siento ningún alma en su interior.
Quizá sí me ponga un ponche, ¡ju, ju!
Puedo ir y venir como me plazca.
¡Oh, ahí podríamos jugar a unos juegos muy divertidos!
No podía decidir cuál quería ser, así que se convirtió en las dos.
Este ser diminuto parece un Portobello, ¡qué astuto!
¡Me mantendré bien lejos!
Tendré esporas de hongos en los cuernos durante días.
Una pena.
¡Vaya, vaya! ¿Qué tenemos aquí?
¡Aquí ya no hay más hongos!
¡No es más que un tronco!