Palabras de la Constante
Adiós, cabeza repulsiva.
Supongo que hay cosas más desagradables que consumir almas.
Ya no te verá nadie, casa desagradable.
Te digo una cosa, qué estructura tan apestosa.
Alguien ya se lo ha pasado bien.
Una residencia digna de una excrecencia, ¡ju, ju!
Viscosa es la cabeza que soporta la corona.
Un poco de lluvia podría haber salvado su reino.
Una alfombrilla hecha para un rey.
¡Parece que alguien ha gastado una pequeña broma!
Vaya, vaya, ¿qué diablura estás preparando?
Guardias sin rey, como arado sin buey.
Hay una horrible peste a pescado...
Una fábrica de tocados para los pescados.
Una fábrica de tocados para los pescados.
Lo que hay que ver. Esos pinchos tienen que doler.
Ju, ju, ju, ¡un príncipe! ¡Encantador!
Habrá que esperar para poder descansar.
Trasto tritón todoterreno.
Me da en la nariz que no nos quieren aquí.
Me da en la nariz que no nos quieren aquí.
Hecha con mucho esmero para cualquier mero.
¡Estoy tentado de echar un ojo!
Un recipiente vacío.
Han exorcizado al ejercicio.
Los mortales hacen cosas muy curiosas.
El botín de esta pelea no hace feliz a quien lo vea.
Una luz de cabeza para iluminar mis pensamientos sombríos.
Lo siento, pero las almas que tomo no pueden seguirte.
Gira y gira y gira sin parar.
A veces los mortales se pierden, ju, ju.
¡Ji, ji, ahora dibújame a mí!
Hora de un pequeño garabato, ¿sí?
Un montón de madera para plantarla donde sea.
Cielos, vaya que eres temible.
Quizás haya una sorpresa dentro.
Hmmm. Ni siquiera tiene forma de espiral.
¡Vieja y fría!
¡Una termita! ¿Estará calentita?
¡Asadura asada! ¡Ju, ju!
¡El topo ha venido y del hoyo ha salido!
Cuidado, no quiero tocarte por accidente.
El topo está resguardado en su hoyo.
Esta criatura siempre mete las narices donde no debe. Ji, ji.
Esta colección mocosa requiere de una inspección rigurosa.
¡Puedo ver en cada plano!
Al mirar por dentro se me frunce el ceño.
¿Cómo está, señorito?
El hogar de los señoritos.
¡Parece que me he perdido lo bueno!