Palabras de la Constante
¿La mar de sal o la sal del mar?
¡Hissss!
Interesante.
Oh, qué alegría de día. Más sal.
Je, je, ja, ja; se tenía que acabar.
¡Si te gusta la sal, nada puede salir mal!
Cierto, los gorros necesitan fieltro.
¡Cielos, cielos!
¡Ji, ji, no me vas a atrapar!
¡Hmmm! ¡Voy donde me plazca!
¡Ji, ji! ¡Estoy tan loco como tú!
¡Y yo que no traje nubes de caramelo!
¡Ahora sí que apesta!
Ya empezó a apestar.
Tiene delirios de ser un árbol.
Ya no hay nada de nada.
Estás deprimido, ¿verdad?
Ji, ji, ji. ¡Creo que tiene un as bajo la manga de metal!
Esa broma es un poco de mal gusto.
Apenas te lo merecías.
¡Buenos días, señor!
Alguien tuvo un pequeño accidente.
¿De dónde habrá salido? ¡No saberlo es lo que lo hace divertido!
¡Un cacharro para proteger el tarro!
¡Qué interesante! ¡Una mirada distante!
Un bloque de artista. ¡Ji, ji!
Una broma tonta, está claro.
No puedo crear nada de la nada.
Lo logré.
¡Hay algo divertido dentro!
¡Sí, ahora ya está!
¡Vamos a jugar!
Bueno, hora de arreglar este alfil.
¡Uno, dos, vamos, vamos!
¡Hay algo divertido dentro!
¡Sí, ahora ya está!
¡Vamos a jugar!
¡Me hallo ante todo un caballo!
¡Uno, dos, vamos, vamos!
¡Hay algo divertido dentro!
¡Sí, ahora ya está!
¡Vamos a jugar!
¡Corre, corre! ¡Es una torre!
¡Uno, dos, vamos, vamos!
¡Ha sido el fuego quien ha acabado con ello!
¡Para una mente tan vasta como profundo es el mar!
¡Gozoso gumbo con gambas!
La suerte se trastoca si golpeamos esa roca.
Le falta un orbe, qué hecatombe.
¡Absorbe el orbe!