Palabras de la Constante
se quedó sin alma gracias a .
se quedó sin alma gracias a .
se quedó sin alma gracias a .
se quedó sin alma gracias a .
¡Mira nada más!
¡Déjame echar un vistazo dentro!
¡Yo la lanzo y luego tú te quedas ZZZ!
¡La que podría armar con esto!
Bolsillos llenos de tiros.
¡Oooh, qué divertido!
¡Oooh, qué divertido!
¡Oooh, qué divertido!
¡Oooh, qué divertido!
¡Oooh, qué divertido!
¡Oooh, qué divertido!
¡Oooh, qué divertido!
¡Oooh, qué divertido!
¡Oooh, qué divertido!
¡Oooh, qué divertido!
¡Oooh, qué divertido!
¡Oooh, qué divertido!
¡Oooh, qué divertido!
¡Oooh, qué divertido!
¡Oooh, qué divertido!
¡Oooh, qué divertido!
¡Oooh, qué divertido!
¡Quién lo diría, menuda puntería!
¡Quién lo diría, menuda puntería!
¡Quién lo diría, menuda puntería!
¡Quién lo diría, menuda puntería!
¡Quién lo diría, menuda puntería!
¡Quién lo diría, menuda puntería!
¡Quién lo diría, menuda puntería!
¡Quién lo diría, menuda puntería!
¡Quién lo diría, menuda puntería!
¡Quién lo diría, menuda puntería!
¡Quién lo diría, menuda puntería!
¡Quién lo diría, menuda puntería!
¡No me toques con esa boca!
¡Mi piel es mucho más bonita!
¡Mi piel es mucho más bonita!
Babosa, babeante y baboseante.
¡Ah, qué seguro me siento!
¡El agujero por donde se meten todas las babortugas!
Una baba muy útil, aunque parezca fútil.
Aquí solo veo fragmentos de caparazón.
La niña de mis ojos.
¿Quieres un alma para picotear?
Duérmete, niño, duérmete ya.
Dios mío, estás hambriento.