Palabras de la Constante
Cazador sombrío
Regreso de las sombras
Sirviente sombrío
Apilar
Acto 1.º.
Hay tantas cosas por hacer,
tantas cosas por ver...
¡Debo explorar hasta el último rincón!
La idea de empezar una vida por su cuenta
hizo muy feliz a la muñeca.
Pero no todo el mundo estaba de acuerdo...
No se ve un talento así todos los días.
Por suerte.
Al menos el árbol estaba bien.
¡JA, JA, JA!
¡Sí, escena 1!
Hace mucho tiempo, en un país muy lejano,
una magia muy extraña apareció en el aire
y una muñeca de porcelana cobró vida.
Ah.
¿Puedo mover las manos? ¡Y los pies!
¿Esto es lo que se siente al estar viva?
¡Y qué mundo tan grande para vivir!
¡Acto 1.º!
El mundo está lleno de peligros
para alguien tan frágil como tú.
¡No es lugar para una niña de porcelana!
Sé lo que hay que hacer,
te fabricaré una buena armadura.
Póntela y no tendrás nada que temer.
Así, la herrera se dirigió a su yunque
y forjó una pesada armadura de hierro.
La muñequita se la puso,
pero apenas podía moverse.
Escena 2, ¿no?
Esta armadura es tan pesada
que creo que voy a...
La muñequita esperó a que cayese la noche
y la herrera se fue a dormir.
Entonces se quitó la pesada armadura
y se escabulló entre las sombras
para comenzar su aventura.
Hermana... ¿Estás intentando decirme algo?
Me parto de risa con esa herrera.
No sé yo, la interpretación ha sido un poco forzada.
La muñequita acudió primero a la herrera,
¡JA, JA, JA!
¿Has visto a ese árbol?
¿Verdad? ¡Menuda presencia!
quién la había cuidado desde