Palabras de la Constante
¡Oh! Hola, ¿quién eres?
No tengo nombre,
la gente me conoce como el espejo mágico.
Tu rey me robó mi poder
y me ocultó aquí.
Cuánto ansío la libertad.
Volver a ver el mundo exterior...
¡Sabía que ese rey no era de fiar!
¡Buu! ¡Fsss!
¡Qué terrible!
Escena 1.
No te preocupes,
te sacaré de este lugar tan solitario.
¡No! ¡Mi secreto ha salido a la luz!
No has cumplido tu parte del trato.
Ahora, esta valiente muñeca ha venido
a liberarme de esta prisión.
¡Atrás, he dicho!
Tu magia es mía, espejo.
¡Jamás te dejaré ir!
¡Ráfaga mágica!
Con el paso del tiempo, el rey llevó a la muñequita
¡No!
¡Epa! ¡Hora de irse!
¡Huida mágica!
Me pregunto cuánto recuerda realmente.
Me ha dado pena el árbol.
Ha sido muy emotivo.
a muchas aventuras increíbles.
La muñeca solía preguntarle al rey por su magia
y si podría enseñarle,
pero el rey siempre ponía excusas.
Hoy no, muñequita,
Oh, bien, ya está aquí el árbol.
¡Mejor que nunca!
Te he dado todo el poder que tenía,
pero, sin la magia que el rey me robó,
no puedo recuperarte por completo.
Debes ir en su busca, pero ten cuidado.
Ya sabes de lo que es capaz.
Hablaré con él.
Te lo prometo, espejo,
ambos volveremos a estar enteros.
Me ha preocupado un poco.
¡Venga! ¡2.º acto!
¡Escena 2!
Aún no ha llegado tu hora, muñequita.
¡Despierta!
Estoy... ¡viva!
Pero me siento... distinta...