Palabras de la Constante
el torpe bufón tiró al rey de su trono.
Parecía que los años
no habían tratado bien al rey,
pues, cuando llegó al suelo,
su decrépito cuerpo se convirtió en polvo.
¡Nooooo!
¡Escena 2!
Ah... ¡Supongo que ahora yo soy el rey!
Ya hemos tenido bastante con un bufón en el trono.
Puede que lo que el reino necesite...
sea una reina.
Los efectos especiales son cada vez mejores.
Ojalá poder decir lo mismo de los actores.
¡JA, JA, JA!
Otra actuación magistral por parte del árbol.
¡¿Cómo lo hará?!
¡Bufón!
Aunque el viaje fue largo,
al final todo salió como la muñeca esperaba.
La muñeca siguió al bufón
hasta la sala del trono del rey,
siempre con cuidado de que no la viesen.
¡Ya era hora!
Estoy cansado de esperar.
¡La escena final!
Todavía no puedo recuperarme.
Te hice una promesa, espejo,
y me aseguraré de cumplirla.
Encontraré el poder para arreglarte
y te compensaré por todo lo que me has dado.
Y así,
con el malvado rey muerto y olvidado,
la muñequita se convirtió en una reina justa y extraordinaria.
Sus gentes lo celebraron
y el espejo mágico supo
¡El acto final!
que por fin habían encontrado a su libertadora.
Me encantan los finales felices.
A mí me hace feliz que se haya acabado.
¡JA, JA, JA!
¡Por fin!
Fue tal y como dijiste, espejo.
He llegado mucho más lejos de lo que jamás habría soñado...
pero ¿por qué sigues roto?
Por desgracia,
mi ruptura tuvo lugar mucho antes de conocer a tu rey.
Ni siquiera su poder,
¡El Artífice!
Aunque consiga terminar este diseño imposible,
dudo que pueda salir de este lugar.