Palabras de la Constante
contáis con su agradecimiento, y con el mío.
No hay nada que agradecer,
más que el privilegio de una tarea completada,
Desgastado hasta los huesos,
y una pronta vuelta a mi hogar junto a mi colonia.
Si ya no quedan más que polvo y cenizas de la colmena y el hogar.
A ambos os aguarda un regreso gozoso.
Pero antes,
permitidme el honor de alzar mi cáliz por vosotros
y por la tarea imposible que habéis completado.
Nos honras, Elytra.
Permítenos alzar el cáliz en tu honor primero.
El añejo...
es fuerte...
incontables veces,
quema...
¡Visionario!
mi colonia...
¿Qué has hecho, escudera?
¡Ah!
Así que... una vida de lealtad recompensada con una daga en el caparazón...
¡Con mi último aliento os maldigo, a ti y a tu reina!
Que tu colonia se pudra...
Que todo cuanto amas sucumba a las sombras...
Que la oscuridad infinita... se os lleve... a todos...
por servir.
Querido Artífice, me preguntas qué he hecho.
Al contrario que nuestro querido Visionario,
yo bebí del cáliz del deber
siendo consciente de la amargura de su contenido.
Ahora, con mis hermanos muertos ante mí,
velaré por nuestro trabajo
Mi querido Artífice,
hasta que nos reencontremos en el olvido.
Mi único consuelo
es que la he servido
y he cumplido con mi cometido.
Salve, Meteo.
Largo sea su reinado.
has hecho tu mejor trabajo hasta la fecha,
materializando mi visión.
Nunca ha habido una visión mejor
que la tuya en estas estancias, querido Visionario.
¡Nuestros próximos invitados no precisan presentación!
Es verdad.
¿Y para qué estamos aquí?
Tenéis preguntas.
¡Estáis intrigados!
¡Aterrados!
No hay nada que temer...