Palabras de la Constante
Genial. Hemos perdido la ocasión.
Cada mochuelo a su jaula.
Desayuno.
Siempre encuentro trocitos del cascarón por accidente.
Ese pájaro da un yuyu...
Tiene algo... un poco raro.
Muy industrial.
¡Ay!
¡Tienes un aspecto horrible!
No es precisamente alegre, la verdad.
Simple, pero eficaz.
¡Eficaz y doloroso!
¡Eso es lo que me gusta!
¡Puf!
Inflige lo peor que hay... la pereza.
Voy a dispararle esto al trasero del robot.
Ahora no tendré que tomar descansos para relajarme.
Un gema. Una gema azul.
Ha visto que estoy aquí sola.
El papel de los planos huele bien.
¡Progreso en papel!
Sí. Un hongo azul.
Bueno, no creo que sea venenoso.
Es una especie de hongo azul.
Un hongo perezoso.
He acabado con él.
Ah, cuántas posibilidades.
¿¡Quién quiere un poco de béicon!?
¡Hagámosle pedazos!
Está hecho polvo, ¿eh?
Está hecho polvo, ¿eh?
Está hecho polvo, ¿eh?
Nunca se sabe cuándo se puede necesitar uno.
Un apaño rápido hasta que pueda arreglarlo como es debido.
¡Punto de control a la vista!
Toca arremangarse y ponerse a construir.
¿Intentas interrumpir mi carrera con monadas, hermana?
¡Boya a proa!
¡Boya a proa!
Tendré que lanzarla con cuidado. No querría destrozar otros barcos...
Tendré que lanzarla con cuidado. No querría destrozar otros barcos...
Será el nuevo supervisor.
¡Basta de holgazanear! ¡Vamos allá!
¡Vamos a ello!
Un espacio de almacenamiento más que suficiente.
Ya no se hacen como los de antes.
A veces viene bien tener un aspecto rudo.
Toda protección es poca, sobre todo en el agua.
Son viscosas, pero servirán para darle un extra de seguridad al barco.
Toda protección es poca, sobre todo en el agua.