Palabras de la Constante
Resulta que las conchas son geniales para proteger del agua del mar. ¡Ja!
Toda protección es poca, sobre todo en el agua.
No me gustaría estar en el lado malo de esos colmillos.
Toda protección es poca, sobre todo en el agua.
¡Esos bichos marinos se lo pensarán dos veces antes de meterse con mi barco!
No servirá de mucho si no está cargado.
No voy a poder hacer mucho sin balas de cañón.
Lo tendré listo para disparar en un periquete.
Es imposible construir algo duradero con materiales baratos.
¡Hora de arremangarse!
¡Eso necesita un arreglo!
¡Así tengo las manos libres para hacer otras cosas!
Navegar sin manos, qué chulo.
No digo que me sorprenda que funcione, pero...
Si funciona, será muy útil.
Creo que ya lo pillo, solo tengo que juntar las piezas.
Controlar la rotación del barco es tremendamente útil.
Es hora de poner a prueba este artilugio.
Es lo bastante cómoda para mí.
Yo no habría rellenado una almohada con esto.
¡Es demasiado endeble, no tiene ningún tipo de apoyo!
Oh, me recuerda a la vieja acería. Qué nostalgia.
¿Alguien ha pedido una cuadrilla de demolición?
Creo que el amiguito verde le ha hecho algo.
Uf, los han aplastado por completo.
Muy bien hecho, chaval.
Suculento.
Mecachis. A la abuela le va a dar algo.
Tengo que admitir que es una estructura bastante sólida.
¡No puedo leer cuando hay trabajo que hacer!
Nunca me gustó mucho aprender de los libros.
Prefiero el aprendizaje práctico.
No he leído mucho.
La cierto es que no me va demasiado.
Yo aprendo con la práctica, no con la teoría.
No soy ninguna rata de biblioteca.
Prefiero aprender de la experiencia.
Prefiero aprender de la experiencia.
No necesito que un libro me diga cómo poner semillas en el suelo.
Tengo que admitir que un libro con lámpara incorporada es muy útil.
Me suena a chino.
Llegados a este punto, preferiría no saber tanto sobre la luna.
Estoy demasiado ocupada para pararme a leer.
La única forma de aprender es ensuciándose las manos.
Prefiero tener material de construcción que de lectura.
Ya sé cómo se duerme, gracias.
Lo siento, abuela, lo de la lectura no es lo mío.
No soy ninguna "intelectual".
Este no será uno de esos libros de autoayuda, ¿verdad?
Se le da muy bien remontar. ¡Ja!