Palabras de la Constante
Es de la luna, ¿eh?
Igual deberías beber un poquito, Luce.
Justo lo que necesito.
Perfecto para un día caluroso.
Hasta huele a sano.
Ahora solo es basura.
Ojalá tenerlas en la cabaña.
¿Qué te parece, Luce?
No sé dónde voy a mandar a esa cangreja.
Un atajo hasta la casa de Perla.
Perla prepara un té magnífico.
Vale la pena esperar.
Oh, Perla, cuánto lo siento.
No está, Lucy.
Parece cómodo.
Así no me sirve de nada.
Ten cuidado, Lucy; no quiero que te oxides.
Aún está en construcción.
Ahora sí parece un verdadero hogar.
Este sitio ha visto días mejores.
Debería hacer la colada.
Le daría vidilla a la vieja cabaña.
Creo que la cangreja nos ha cogido algo de cariño, ¿eh, Lucy?
Una concha llena de conchas, ¿eh?
Solo trataba de ayudar...
Vamos, Lucy, ¡encontremos a ese cangrejo!
Bah. Realeza real.
¿Quién anda ahí?
La madera es el mejor material ardiendo.
¿Hay algo que la madera no pueda hacer?
Demos a nuestros vecinos algunas indicaciones.
Mmmmmm, mmmm. Sirope de abeja.
Las pobres abejas probablemente se han dejado los aguijones para hacerlo.
Pero no es día festivo...
¡Una de mis comidas favoritas!
No sé si alguien debería poner la boca ahí.
Esa cosa no puede ser buena.
¡Claro que tú das más suerte, Luce!
Sabe bien después de un largo día talando en el frío.
Qué cosa más bonita.
Esperemos a ver si se llena de nuevo.
Ten cuidado, Lucy; no quiero que te oxides.
Me pregunto si podría atravesar eso.
Servirían para tirar de un trineo.
Está cubierto de saliva de perro, ¿eh?
Es mejor así.
No me gusta su aspecto.
¡¿Qué demonios está pasado?!
Sé muy bien que no debo meterme con eso.
Qué belleza.