Palabras de la Constante
Tienes pinta de querer mimitos, ¿eh?
Tienes pinta de querer mimitos, ¿eh?
Tienes pinta de querer mimitos, ¿eh?
Pero ¿cómo se puede ser tan bonito?
¿Se te ocurre algún nombre, Luce?
Pero ¿cómo se puede ser tan bonito?
Tienes pinta de querer mimitos, ¿eh?
Pero ¿cómo se puede ser tan bonito?
Eso no tiene ojos, ¿eh?
Tiene que servir para algo.
Hay algo bueno ahí, ¿eh?
Nunca me preocuparon los caballos.
No parece estar en su mejor forma.
¡Lucy, me adora!
No es mi caballo.
¿Por qué es tan borde?
Parece que algo se me ha adelantado.
Parece delicioso.
Son más sabrosos en invierno.
Yo sí que voy a estar relleno como me coma todo eso.
¡Atrás, idiota!
No está bien llevarse la mochila de alguien.
Es esclarecedor, ¿eh?
Nunca digo que no a unas patatas.
Nadie te doblegará con ella.
Parece bastante segura, ¿eh?
No le servirá de mucho a nadie.
No hace nada rápido.
Mejor una armadura de madera que nada.
Parece fuerte, ¿eh?
Está bien para recargar un poco.
Mejor ir con armadura.
¡Cortemos ese estandarte de batalla!
Hola, amiguito.
Parece confundido, ¿eh?
¡Qué sombrero tan fuerte!
Qué tipo tan extraño.
No le veo mucha utilidad.
No creo que la agilidad sea lo mío, ¿eh?
Se lo dejaré a otra persona.
Esa flor quedaría bien con mi barba.
Con eso irás rápido.
Podría usar esto.
Necesita otra pieza.
Tiene buena pinta.
Golpearía más fuerte con el hacha.
Hay algo diferente en ti, Lucy.
No confíes en eso por mucho que pueda arrojarlo.
Volvamos al campamento, Lucy.
Revigorizan las rocas.