Palabras de la Constante
Un día, vio a un hombre con una corona dorada
que viajaba por allí.
Elevó su dedo, lo hizo girar,
De vuelta del entreacto.
No me siento bien del todo.
¡Me temo que no puedo,
esta noche hay una luna llena!
¡Ah, no podría!
¿No sabes que es de mala suerte enseñar magia un miércoles?
La muñeca le creyó al rey,
por lo que esperó... y esperó...
Hasta que, un día,
encontró una cámara secreta en el castillo del rey
y descubrió su secreto.
¡Sí, ahora el acto 2!
¡Ah! Hola, ¿quién eres?
No tengo nombre,
me conocen solo como el espejo mágico.
Tu rey se robó mi poder
y me mantuvo escondido.
¡Cuánto ansío ser libre!
Solo quiero estar un momento en el mundo exterior...
¡Sabía que no había que confiar en ese rey!
¡Buuu! ¡Fsss!
¡Qué terrible!
Escena 1.
No te preocupes,
Te ayudaré a irte de este lugar desolado.
¡No! ¡Descubrieron mi secreto!
No respetaste nuestro acuerdo.
Ahora, llegó esta muñeca valiente
a liberarme de esta prisión.
¡Te digo que retrocedas!
Tu magia es mía, espejo.
¡Jamás dejaré que seas libre!
¡Mmmagia explosiva!
Pasó el tiempo, y el rey llevó a la muñeca
¡No!
¡Aaah! ¡Hora de desaparecer!
¡Mmmagia de escapatoria!
Me pregunto cuánto recuerda ella.
Me conmovió el árbol.
Cuánta emoción.
a muchas aventuras maravillosas.
La muñeca solía preguntar por la magia del rey,
y por sobre si podía enseñársela.
Pero el rey siempre tenía alguna excusa.
Hoy no, muñequita,
Ah, bien, llegó el árbol.
¡Mejor que nunca!