Palabras de la Constante
Vamos, pregúntame de qué está hecha la luna.
Casi tan elegante como yo, pero con un brillo llamativo.
Desechos «lunares».
Creo que la vida se abre camino.
Esto servirá como buen vehículo mágico.
Siempre claman por una ofrenda.
Roca «lunar».
Aaah, conocimientos nuevos.
Esto podría ser malo.
Prefiero no mirar adentro.
Se convirtió en vidrio.
Mmm. Podría ser útil.
Hay pocos inventores con el coraje para aprovechar el poder de las papas.
Dan una sensación bastante perturbadora.
¿En qué se está entrometiendo?
Hay energía atrapada dentro.
Sí. Deseo el conocimiento de la luna.
De allí brota una energía poderosa.
¿Por qué tengo la sensación...? Ah, seguro de que no es nada.
¿Todavía no es hora?
Esta energía poderosa... ya la vi antes.
Este no es su destino deseado.
Sé dónde debes estar.
Cuéntame tus deseos y te los concederé.
Los eventos se pusieron en marcha...
Lo de adentro quiere salir.
Lo de adentro quiere salir.
Lo de adentro quiere salir.
¿Adónde te llevaré?
Te llevaré ante los demás.
Qué extraño, mis párpados se hacen más pesados de solo mirarlo.
Es raro, pero no desagradable.
No veo por qué debo hacer yo todo el trabajo.
Qué extraño trabajar con una máquina para un propósito desconocido...
Qué viejo tonto...
No es magia oscura.
Tengo cosas más importantes que resolver que los agujeros en el suelo.
Es casi una genialidad por su simpleza... pero sí que apesta.
Está ardiendo.
Un tocón de árbol quemado.
Alguien ya lo cortó.
Es un árbol lunar.
Salió de ese árbol raro.
Seguro es del norte, sea lo que sea.
Monta el rayo, huevón.
Asqueroso.
Nunca lo había probado.
Malditas sanguijuelas chupasangre.
Lo atrapé.
¿A qué demonio se le ocurriría esto?