Palabras de la Constante
Qué desagradable.
Probemos en uno de esos tritones, ¿de acuerdo?
¿Debo tocarlo? ¿Y si me quedo cerca y ya?
Un saco sangriento. Con sangre.
Es una cosa... esponjosa.
Esa ya está lista.
¿Qué hay debajo?
Es un pequeño respiro tras este frío helado.
Siempre me gustó lo dramático...
Su aspecto me parece ominoso.
Es mi dualidad.
No confío en nadie que camine tan desenvuelto.
¡Va a explotar!
Posee una magia de duende.
¡Al cantarlo se liberó la nube tóxica!
No me gusta que se acumule tanta magia allí.
Aquí solo quedan cenizas y ruinas.
Huele... a «pino».
Los hongos se prendieron bien al tronco.
Podrido del todo. Me identifico.
Nada crece en estos páramos helados.
Parecen estar bien.
Está tan lleno que es casi obsceno.
Así es la vida.
Supongo que ahora estamos decorando con hongos.
Una luz bastante pálida.
¿Quién pidió el hongo flambeado?
Yo prefiero un tono lavanda.
Una luz para rechazar la sombra invasora.
Excepcionalmente desagradable.
Espero no estar cerca de eso cuando explote.
¿Dónde está Wally?
Qué estridente.
Excepcionalmente desagradable.
Bueno, haz lo que quieras.
Uf, huele mal.
Excepcionalmente desagradable.
Está liberando el micelio.
Huele a podredumbre y fracaso.
Excepcionalmente desagradable.
¿Podría ser menos atractivo?
Es aún más brutal que antes.
Esa criatura ha tenido mejores días.
Es probable que sea para mejor.
Si hay algo que parezca malvado, es eso.
No quiero provocarlo.
No me gusta el nuevo estilo.
Hasta nunca.
Qué bestia tan atroz.
Ojalá nunca te despiertes.