Palabras de la Constante
No hay más vida en este espíritu festivo.
Ay, si pudiera montarme y perderme en la noche.
Están aquí.
Ya no planeará sobre los cardúmenes.
Un instante feliz y efímero capturado en piedra.
El testimonio de una vida solitaria en la oscuridad.
Prefiero mirar esto que la de verdad.
Qué expresión en los ojos.
Tiene el verdadero poder.
No somos más que peones en este juego llamado «vida».
Una burbuja, congelada en el tiempo, no puede explotar nunca.
Un mero súbdito de algo más grande.
Están aquí.
Su corazón frío de tiburón fue incomprendido.
Frío y oscuro, como mi alma.
Un monumento a la descomposición micótica.
Aún recuerdo la luz abandonando sus ojos.
¿Por qué volvió? No es justo.
Si tan solo pudiera comenzar de cero.
Una bola peluda vacía.
Me está mirando el alma.
No está durmiendo sino... esperando.
Hará que el vacío de mi alma sea aun más grande.
No me esperaba eso.
Una vez tuve un pez como mascota... No duró demasiado.
Guau, qué dientes tan grandes tienes.
No es más que una burda imitación de la vida.
Perecer ahora me ahorraría mucho dolor.
No tiene vida en los ojos.
La oscuridad acecha.
¡Tal vez sobreviva a esta noche!
¡Una visión de un infierno congelado!
La oscuridad nos invade.
Es un fuego extraño.
Eso no es una buena señal.
La oscuridad acecha.
¡Tal vez sobreviva a esta noche!
¡Una visión de un infierno congelado!
La oscuridad nos invade.
Es un fuego extraño.
Eso no es una buena señal.
¿Ahora el vacío nos abraza a todos?
Este.
Estoy sin rumbo.
Norte.
Noreste.
Noroeste.
Norte. No, espera, sur.
Sureste.
Suroeste.