Palabras de la Constante
Qué pena, ¿eh?
Nos mantendrá ocupados por un rato.
No vale la pena que Lucy se ensucie.
Aporta sabor con solo una pizca.
Parece realmente sabroso.
Ya cosecharon los frutos.
Hace que los dedos me huelan a pimienta.
¡Qué hermosura!
Cortado en su mejor momento.
¡Ey, aléjense de ese árbol!
Se está llenando, más lento que una tortuga.
Gracias por la savia, árbol.
¿Qué te preocupa, hermana?
Parecen buenos tipos.
Cada sociedad necesita tener un líder, supongo.
Está descansando.
Hogar, dulce hogar, ¿eh?
Ahora son solo rocas.
No es de arce.
Un tomate bastante bonito.
Acidez estomacal garantizada.
Parecen semillas de una cosecha nueva.
¡Hola!
¿Cómo te va?
Salido de la huerta.
Se ha cocinado muy bien.
Parecen semillas de una cosecha nueva.
Qué color dorado tan sofisticado.
Parecen semillas de una cosecha nueva.
Malditas ardillas terrestres...
Me sentiría mal si me lo comiera.
No puedo seguir estas modas.
Dudo que haya árboles ahí abajo.
No entra ni sale nada.
¿Sabe a zanahoria asada?
¿Sabe a zanahoria?
¿Un cuerno? Prefiero los instrumentos de madera.
Nunca se puede tener demasiado almacenamiento.
¡Atrás, conejito!
¡La violencia del conejito perdura!
Alguien se levantó con la pata izquierda.
¡Atrapémoslo, Lucy!
Ey, amiguito, ¿tienes algo para nosotros?
Para talar bajo la lluvia.
Hay que mantener la cabeza seca mientras se tala.
Su conocimiento de la lluvia no le sirvió para no quemarse.
La lluvia hace crecer los árboles.
Es como un bosque en un cuenco.
Un verdadero leñador nunca se afeita.
Clásico.