Palabras de la Constante
Tú no eres de este plano, ¿verdad?
Tú no eres de este plano, ¿verdad?
Tú no eres de este plano, ¿verdad?
Tú no eres de este plano, ¿verdad?
Tú no eres de este plano, ¿verdad?
Oh, siento mucha suerte, sip.
Un hacha es un hacha, vayas donde vayas.
¡Un arbolito bebé!
¿Habías visto una luz nocturna saltarina?
Me hace sentir resplandeciente, jiu, ju.
No la están usando.
Un par de puntadas y la cosa queda reparada.
Refulge y relumbra.
¡Se está desgarrando!
Estás muy lejos de casa, ¿no?
Las malezas hacen vilezas.
No hay nada de hierro en esa forja, ¿no?
Forjemos nuestro destino.
Ay, cielos, ¿son dientes lo que veo?
Como una araña atrapa una mosca.
Hay hambre en lo más profundo de ese ojo.
Huele bastante real.
El mejor rincón para preparar mi mágica poción.
Un truco de ingenio para transportar cosas con apremio.
Da mala suerte dispararle, pero ¿yo qué sé? ¡Jiu, ju!
Ya no graznará más.
Una pluma peculiar del pájaro del mar.
Esta tela me hace cosquillas, jiu, ju.
Saludos, estimado señor.
Se quedó sin combustible bromista.
Pronto sorberé una sopa somnolienta.
Ya basta o te robaré la voz.
Ay, cielos.
Una planta bromista.
Una cola de esos conejotes.
En verdad no importa en qué dirección vayas.
Estas pequeñas losas pronto serán estatuas.
Un frijol grande hecho de mármol.
¿Cómo crece? ¡Qué gran misterio parece!
Una columna de mármol, tan alta, tan fría.
¡Un arbusto!
Y aquí tenemos un árbol... ¡y es de mármol!
¡Calla, calla! ¡Veo un arbusto en llamas!
Ceniciento.
¡Madre mía! Tiene espinas.
No queda nada de nada.
Muévete, estoy mirando.
¡Parece ser un árbol ardiendo!
Adiós, queridas espinas.
Lo talaron en su mejor momento. ¡Jiu, ju!